Llevo semanas posponiendo empezar este blog porque no acabo de encontrar el tono. Ahora son les 3:20 de la tarde y tengo una fartura de garbanzos que me cuesta hasta respirar. Nun ye el mejor momento pa ponese pomposo, no cabe duda. Lo que venía a contar -en otru tono más elocuente y épico- es que creo este espacio con la intención de distanciarme de la inmediatez de las redes sociales y de retomar algo que me gustaría haber cultivado más: escribir.
Siento una relación tóxica -por dañina pero inevitable- con Instagram, que entiendo como un mal generacional y que pretendo intercambiar por esta forma más auténtica y artesanal de comunicame
Así que aquí comienza mi épica lucha contra el algoritmo. Veremos hasta onde llega Un abrazín Dejovos con esta escena de un punto inconcreto de la geografía española